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Esposos, amen a sus esposas Efe 5:25a
Familias Efectivas - Acción Social
Discriminación o Preocupación PDF Imprimir Correo electrónico
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PobreEl mejor 
Escrito por Christopher Molina   

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L
a democracia nos da la libertad de escuchar todas las partes de un argumento antes de tomar una decisión. Siendo algo conservador pero dispuesto a escuchar a los demás, tengo la ventaja de no caer en las mismas retóricas que hemos leído últimamente, donde no hay misericordia o respeto por la oposición. Por eso decidí escribir acerca de la controvertida resolución 99 del Senado.

Resoluciones parecidas han sido aprobadas por la mayoría en más de 10 estados de EEUU con éxito. ¿Nos debería preocupar la familia? De acuerdo a estadísticas del Departamento de Salud, luego de registrar una gran cantidad de matrimonios nuevos en el 1973 por la generación “Baby Boomers”, hubo un descenso a lo que es el número más bajo de matrimonios en la historia del país. ¿Qué pasó? Lo mismo que en los EEUU, que reportaron estadísticas casi idénticas. De acuerdo al reporte sobre familia y matrimonio (“The State of our Unions 2006”) que publica la Universidad Rutgers de New Jersey, hay un enfoque desmedido en los placeres e independencia adulta hoy día. A esto ellos le llaman “una falta de centralización en la crianza de niños”. La destrucción progresiva de la familia es una realidad y lleva ocurriendo desde hace 3 décadas. Las peticiones de derechos de parte de grupos anti-familia son producto de la desintegración familiar que hemos sufrido. Estos grupos quisieran establecer varios tipos de familia que romperían todos los “tabús” de la familia tradicional. Esto es rebeldía. Cuando algo no está funcionando, hay tres opciones: 1) Restaurarlo, 2) Botarlo, o 3) Remendarlo. Estamos cansados de remendar, así que descartémoslo. Nunca se debe cambiar por capricho, por satisfacer la agenda de un grupo o basándonos en pensamientos elocuentemente elaborados pero carecientes de fundamento y  análisis objetivo. Tiene que haber más que una buena razón para alterar algo tan sensitivo, y  tiene que ser humana y misericordiosa, pero sin obviar lo que es natural, lógico e inmoral, así queda eliminada la solución numero 2. La solución es la numero 1. De pasar la resolución y ser aprobada por el pueblo, habremos triunfado en devolverle el lugar que merece la familia tradicional con magníficos resultados, mientras que los países que han aprobado leyes a favor de relaciones malsanas verán el fruto de su experimento social. Esa es nuestra preocupación genuina.

Escrito por Christopher Molina y publicado por el periodico El Nuevo Día en 8/2/2008

 

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