2Co 13:11 En fin, hermanos, alégrense, busquen* su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes. (NVI)
Q ue bueno es tener un Dios restaurador operando en nuestras vidas. Mientras que hay personas que no pueden dejar de ver a Dios como un padre que siempre esta esperando a que tu falles para castigarte y excluirte, nosotros sabemos que Dios ha enviado su hijo, no para condenarnos, sino a salvarnos.
Y para asegurarse de que esa salvación no fuera tomado en poco, Cristo nos da toda su herencia junto con la salvación (algo así como un gran paquete celestial de beneficios) toda bendición espiritual (y lo que no parece espiritual también). El beneficio de estas bendiciones me parece que ya le fue dado a la humanidad anteriormente, específicamente estoy hablando del Eden. En el huerto Dios nos había otorgado la libertad de conocer sus beneficios en Gen 2:15 “Dios el Señor tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara, y le dio este mandato: "Puedes comer de todos los árboles del jardín,” Podemos observar que Dios tenía cubierto todas las necesidades del hombre inclusive hasta las necesidades emocionales de el.
"Podemos asumir que la vida era buena en el huerto"
En el versículo 18 del capitulo 2 de Génesis notamos que Dios esta al tanto de la necesidad de compañía del hombre y le hace compañía haciendo primero a los animales como compañía menor y luego crea un ser que esta hecho para relaciones más que ningún otro, La Mujer. La Biblia es breve en cuanto a esto, pero podemos asumir que la vida era buena en el huerto. Tanto es así que cuando Cristo muere en la cruz el nos devuelve la vida eterna y nos entrega de nuevo el paquete de beneficios que teníamos en el huerto. Esta devolución de beneficios Dios lo llama restauración. Según el diccionario Cambridge la definición de Restauración es: el acto o proceso de retornar algo según su buen estado o posición anterior. Entonces si tenemos claro el concepto de que Dios nos ha devuelto lo que perdimos en el huerto solo nos queda una pregunta. ¿Qué exactamente fue lo que perdimos que Dios desea que recuperemos? La contestación a esa pregunta es demasiado largo para una corta predicación, pero si queremos mencionar al menos tres de ellas. - Dios desea restaurar nuestra relación con El.
Cuando Adán y Eva comieron del fruto pecaron de muchas formas, no solo por desobediencia. Entre los pecados que cometieron fue el de querer ser totalmente independiente de El. Dios le pudo haber dado a ellos cualquier conocimiento que ellos querían sin embargo decidieron hacerlo sin contar con El. Ellos tenían comunicación y libre acceso a Dios sin embargo prefirieron alcanzar la información sin relación. También podemos observar que fue Dios el que se encargo de llenar las necesidades emocionales del hombre al crear los animales como compañía menor y finalmente a la mujer (el sello de la creación). Como parte de nuestra restauración Dios desea que dependamos de El para satisfacer las necesidades tal como lo hizo en el huerto.
- Dios desea restaurar nuestra intimidad emocional con las personas más cercanas a nosotros.
Lo hermoso del tiempo navideño es la forma en que las personas se unen para celebrar un evento singular en la historia (el nacimiento de Jesucristo) .Desgraciadamente no todas estas reuniones son placenteras ya que muchas personas tienen dificultades relacionales con familiares y amigos cercanos. Algunos ni tan siquiera tiene buena relación con su cónyuge o hijos. Sin embargo podemos observar un detalle interesante en Génesis 2 verso 25 y dice así: “En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.”. Pero observemos los efectos que tienen el pecado sobre Adán y Eva luego en Génesis 3:6 "La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió. En ese momento se les abrieron los ojos, y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera." Parte de la restauración que Dios desea hacer con nosotros es volver a estar desnudos emocionalmente. La desnudez es la forma más simple de decir que somos vulnerables. Cuando Adán y Eva se vieron desnudos luego de la caída vieron mucho más que desnudez corporal (después de todo cuanto tiempo llevaban mirando sus cuerpos anterior a eso), la desnudez que los hizo cubrirse fue el sentirse vulnerables el uno ante el otro. Esta cualidad de desnudez es evitada por la mayor parte de las personas sin embargo es uno de las cosas más necesarias para nuestra sanidad y restauración relacional. Si no podemos ser sinceros y vulnerables los unos con los otros entonces (empezando con la familia y luego la iglesia) no podemos esperar que Dios haga el trabajo por nosotros. Notemos que en el versículo (2 Cor 13:11) que leímos la palabra dice claramente “busquen su restauración…, sean de un mismo sentir, vivan en paz”. Queda claro que con esto que esta de nosotros poner en marcha el proceso de restauración que Dios ya nos dio el derecho de heredar.
- Dios desea restaurar nuestra intimidad con El y a través de sus hijos.
En Génesis 3 verso 8-11 dice: "Cuando el día comenzó a refrescar, oyeron el *hombre y la mujer que Dios andaba recorriendo el jardín; entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera. Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? El hombre contestó: ¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? le preguntó Dios. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?" Podemos observar que no solo la relación con Dios fue afectada sino la misma intimidad de Dios con el hombre. ¿A caso pensó Adán y Eva que Dios no sabía como se veían ellos desnudos? Claro que no. Pero desde ese día la humanidad ha estado buscando esconder su condición maltrecha de pecado. Dios desea que vengamos a El con corazones sinceros y libres. La oración es una gran manera de hacer esto, pero la Palabra nos enseña que es importante que aprendamos a ser íntimos con Dios a través de hermanos maduros en la fe. En Santiago 5:16 dice: Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Cuando tenemos la valentía de acercarnos a personas cristianas maduras y confesar nuestras luchas Dios nos provee sanidad para nuestras heridas. Es por esto que el salmista escribió en el capitulo 32 verso 3: "Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día." Nuestro silencio no es lo que Dios quiere sino nuestra sincera confesión.
Queremos que entiendan varias cosas. Primero, la base teológica por la cual tratamos todos nuestros consejos y segundo, para que entiendan un poco nuestra pasión. Esta pasión nos mueve a querer ver la restauración de muchos para que ellos puedan restaurar a muchos más. Cuando damos una consejería a alguien no pensamos en solo una persona o pareja con un problema, vemos una oportunidad de llevar este mensaje a los que sienten que sus relaciones no tienen remedio, a los que sienten que no tienen nadie en quien confiar, a los que han sido victimas, a los que el dolor no les permite vivir, a los que viven con miedo, a los que ya se le acabaron las soluciones y decirles Dios esta aquí para hacer su obra en ti. ¿Estas dispuesto a dejar que Dios te de la solución que tu necesitas y no la que tu quieres? |