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E s un hecho que la cantidad de personas que se divorcian esta en un nivel muy alto. Demasiado de muchas personas han tenido que pasar por el dolor de un divorcio. Y muchos te diran que fue uno de los procesos más dificiles que han tenido que pasar en sus vidas. Es tanto así que muchos (luego del divorcio) desarrollan una apatía por el matrimonio. Estudios demuestran que las personas que más tienden a convivir son los que han pasado por divorcio. Pero, ¿es totalmente culpa de las personas el divorcio?.
Una mirada más profunda demuestra que nuestra sociedad no esta guiada hacia relaciones comprometidos a largo plazo. En nuestros hogares no se habla acerca de lo que constituye una relación sana y amor para toda la vida, en las escuelas no se enseña más allá de lo puramente academico, dandole poco o ninguna importancia a la inteligencia emocional.
...nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones.
El puntillazo de esto es la forma en que el matrimonio es visto en general por nuestra sociedad, el mismo es visto como un "mal" necesario en vez de algo que enriquecedor. Todos hemos escuchado de padres que le han dicho a sus hijas "sin no te va bien el matrimonio, no te preocupes, siempre las puertas de nuestra casa estarán abiertas para ti" o "estudia, para por si acaso tienes que divociarte". No hay nada de malo en decirle a tu hija que puede quedarse contigo si esta pasando por un divorcio, pero no debe de decirse eso de manera que anticipa el fracaso matrimonial. De igual manera, no esta mal decirle a su hija que estudie, pero la razón de estudiar no debe ser anticipando un divorcio, sino para mejoramiento profesional. Si los padres estuvieran equipados de tal forma que pudieran enseñarle a sus hijos a reconocer relaciones saludables y estables esto sería mucho más productivo que metodos que anticipan el fracaso. El problema de este metodo es que la mayoría de los padres no tiene las herramientas relacionales como para enseñarle estos valores esenciales a sus hijos. Esto tiene que ver mucho con la forma en que nuestra sociedad funciona. En general nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones. Personas que trabajan largas horas en alguna empresa, tendrán dificultad para mantener influencia sobre su conyuge y sobre sus hijos debido al poco tiempo que pasan con ellos.
Cada vez son más las mujeres que han optado por tener relaciones extramaritales a causa de la ausencia constante del esposo...
Al contrario, podemos observar que una persona en esta situación tendra más influencia sobre personas en su trabajo. Es por esto que ocurren tantos casos de infidelidad en los trabajos, e hijos adolescentes de personas muy trabajadoras usando drogas y teniendo relaciones sexuales de manera precoz. La falta de tener un modelo de relaciones estable, en muchas ocasiones, trae dificultades relacionales para todos los que estan en el hogar. Cada vez son más las mujeres que han optado por tener relaciones extramaritales a causa de la ausencia constante del esposo debido a horas prolongadas de trabajo. Añadiendo a esto, esta la forma en que el hombre untiliza su cerebro, este es propenso a querer decansar de forma solitario o en hermandad en los dias en que no tiene trabajo que realizar. El hombre es un ser de alta concentración, para poder salir de ese estado se trata de concentrar en algo que lo relaja. Estas actividades tienden a ser aislantes para el resto de la familia, por ejemplo: jugar un deporte, ver TV, salir con amigos etc.... Cuando los hombres actúan de esta manera las mujeres tienden a contratacar de una manera poco productiva con su conyuge. Cuando la mujer se siente poco valorada en un hogar ella puede recurrir a faltarle el respeto a su marido. Esto se hace pensando que le va a llamar la atención al marido de tal manera que comienze a cambiar lo que esta haciendo. Pero lo contrario es lo cierto. Cuando la mujer le falta el respeto de manera repetida a su marido el tomará medidas fuertes para demostrar su disgusto entre ellos: Alejarse más, estar defensivo, ignorarte, buscar formas de no llegar a su casa o llegar más tarde, buscar excusas para pasar más tiempo con amigos o estar en el trabajo, tener una relación extramarital. Estas cosas son producto natural de el alejamiento producido a causa de la falta de respeto de una mujer en el hogar. Todas estas reacciones son el producto de falta de educación relacional en el hogar. Cuando a los hijos se les enseña con un modelaje adecuado y una educación eficaz acerca de comunicación, resolución de conflictos y límites adecuados, las relaciones tienden a ser productivos, de largo alcance y comprometidas. El divorcio se puede prevenir y la mejor forma de prevenirlo es a través de una buena educación relacional en el hogar. Pero si no somos intencionales con nuestra forma de enseñarle relaciones sanas a nuestros hijos estaremos criando prospectos para el divorcio y convertimos el divorcio en un mal provocado por nuestra falta de intención. |