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Esposos, amen a sus esposas Efe 5:25a
Divorcio: Un Mal Provocado PDF Imprimir Correo electrónico
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PobreEl mejor 
Escrito por Christopher Molina   

separación

E
s un hecho que la cantidad de personas que se divorcian está en un nivel muy alto. Demasiadas personas han tenido que pasar por el dolor de un divorcio. Y muchos confiesan que fue uno de los procesos más difíciles que han tenido que pasar en sus vidas. Es tanto así, que muchas personas (luego del divorcio) desarrollan una apatía por el matrimonio. Estudios demuestran que las personas que más tienden a convivir fuera del matrimonio son los que han pasado por divorcio. Pero, ¿es totalmente culpa de las personas el divorcio?.

Una mirada más profunda demuestra que nuestra sociedad no está guiada hacia relaciones comprometidas a largo plazo. En nuestros hogares no se habla acerca de lo que constituye una relación sana y amor para toda la vida, en las escuelas no se enseña más allá de lo puramente académico, dándole poca o ninguna importancia a la inteligencia emocional. 
 
...nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones.
 
El puntillazo de esto es la forma en que el matrimonio es visto en general por nuestra sociedad: como un "mal" necesario en vez de algo enriquecedor. Todos hemos escuchado de padres que le han dicho a sus hijas: "si no te va bien el matrimonio, no te preocupes, siempre las puertas de nuestra casa estarán abiertas para ti" o "estudia, por si acaso tienes que divociarte". No hay nada de malo en decirle a tu hija que puede quedarse contigo si está pasando por un divorcio, pero no debe decirse eso de manera que anticipe el fracaso matrimonial. De igual manera, no está mal decirle a tu hija que estudie, pero la razón de estudiar no debe ser anticipando un divorcio, sino para mejoramiento profesional.

Si los padres estuvieran equipados de tal forma que pudieran enseñarle a sus hijos a reconocer relaciones saludables y estables esto sería mucho más productivo que métodos que anticipan el fracaso. El problema es que la mayoría de los padres no tiene las herramientas relacionales como para enseñarle estos valores esenciales a sus hijos. Esto tiene que ver mucho con la forma en que nuestra sociedad funciona. En general, nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones. Personas que trabajan largas horas en una empresa, tendrán dificultad para mantener influencia sobre su cónyuge y sobre sus hijos debido al poco tiempo que pasan con ellos.

 
Cada vez son más las mujeres que han optado por tener relaciones extramaritales a causa de la ausencia constante del esposo...
 
Al contrario, podemos observar que una persona en esta situación tendrá más influencia sobre personas en su trabajo. Es por esto que ocurren tantos casos de infidelidad en los trabajos e hijos adolescentes de personas muy trabajadoras, usando drogas y teniendo relaciones sexuales de manera precoz. La falta de tener un modelo de relaciones estable, en muchas ocasiones, trae dificultades relacionales para todos los que están en el hogar. Cada vez son más las mujeres que han optado por tener relaciones extramaritales a causa de la ausencia constante del esposo debido a horas prolongadas de trabajo. Adicional a esto, está la forma en que el hombre utiliza su cerebro. Éste es propenso a querer decansar de forma solitaria o en hermandad en los días en que no tiene trabajo que realizar. El hombre es un ser de alta concentración que, para poder salir de ese estado, trata de concentrarse en algo que lo relaje. Estas actividades tienden a ser aislantes para el resto de la familia, por ejemplo: jugar un deporte, ver TV, salir con amigos etc. Este tipo de conducta de parte del esposo, provoca que la esposa no se sienta amada.

Cuando los hombres actúan de esta manera, las mujeres tienden a contraatacar de una manera poco productiva hacia su cónyuge. Cuando la mujer se siente poco valorada en un hogar, ella puede recurrir a faltarle el respeto a su marido. Lo hace pensando que le va a llamar la atención al marido de tal manera que comience a cambiar lo que está haciendo. Pero usualmente ocurre lo contrario. Cuando la mujer le falta el respeto de manera repetida a su marido, él tomará medidas fuertes para demostrar su disgusto, entre ellas: alejarse más, estar defensivo, ignorar a la esposa, buscar formas de no llegar a su casa o llegar más tarde, buscar excusas para pasar más tiempo con amigos o estar en el trabajo, tener una relación extramarital. Estas cosas son producto natural del alejamiento producido a causa de la falta de respeto de una mujer en el hogar.

Todas estas reacciones son el producto de falta de educación relacional en el hogar. Cuando a los hijos se les enseña con un modelaje adecuado y una educación eficaz acerca de la comunicación, resolución de conflictos y límites adecuados, las relaciones tienden a ser productivas, de largo alcance y comprometidas. El divorcio se puede prevenir y la mejor forma de prevenirlo es a través de una buena educación relacional en el hogar. Pero si no somos intencionales con nuestra forma de enseñarle relaciones sanas a nuestros hijos, estaremos criando prospectos para el divorcio y convertimos el mismo en un mal provocado por nuestra falta de intención. Recordemos que estamos llamados a hacer una diferencia en este mundo afligido por la crisis en la familia. Tomemos conciencia y acción para fomentar todos los principios y valores que promuevan el bienestar del matrimonio y la familia, previniendo así el divorcio.

 
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