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Escrito por Joyce Palléns
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M uchas veces tenemos algo en nuestra vida alrededor de lo cual todo gira alrededor. Es a eso a lo que dedicamos más tiempo y esfuerzo y por eso dejamos atrás asuntos más importantes. Pueden ser cosas buenas o malas, pueden ser vicios, pecados, rencores, o los estudios, el trabajo o el noviazgo, pero sólo hay algo que es digno de ocupar ese primer lugar, JESUS.
Como jóvenes que somos, en nuestras vidas ocurren vacíos causados por problemas familiares, económicos, complejos, o muchas otras cosas más y acudimos a refugiarnos en cosas erróneas para llenar ese vacío. Muchas veces en cosas que ni queremos, sólo lo hacemos por la presión que llevamos dentro.
"...conocer a Dios es mucho más profundo que saber acerca de Dios"
Somos capaces de hacer cosas en contra de lo que en realidad pensamos o queremos, llegamos al punto de convertirnos en payasos, ser o reflejar por dentro una cosa y por fuera otra. No es fácil cuando uno crece con inseguridad, se hacen cosas por llamar la atención y para supuestamente, olvidarnos de la realidad. Pero hoy debes comprender que ninguna de esas cosas te hacen feliz, al contrario te hacen sentir mas inseguro/a porque vives sólo de apariencias. Los cambios no son fáciles de emprender, porque despegarnos de las cosas a las que estamos acostumbrados aunque no nos gusten, es difícil, pero nuestra actitud debe ser una positiva que busque lograr alcanzar el potencial que hay en nosotros, aprender a desarrollarlo y sobre todo a nunca dudar de lo que podemos lograr si confiamos en Dios. Debemos decir: “ya no quiero vivir feliz sólo por un momento refugiado/a en cosas pasajeras, ahora quiero vivir feliz para siempre con mi Dios.” Nunca digan que no pueden hacerlo, el Señor trabaja con cada uno de una forma diferente y eso se lo puedo asegurar porque Él conoce mejor que nadie que todos somos diferentes. Debemos tener presente que conocer a Dios es mucho más profundo que saber acerca de Dios, es llevar una relación íntima con Él, cara a cara, ser transparente ante Él. Conocerlo no pasará de la noche a la mañana, y nadie lo conocerá por completo; pero al pasar tiempo con Él finalmente entenderás sus propósitos. |